FERIA DEL LIBRO


La abrimos todos los años por estas fechas, es nuestra, vuestra Feria del Libro. El salón de actos se llena de carteles, este año son preciosos; de gente que va y viene, de grupos de alumnos que, junto a sus profesores, la visitan…


Entre tanto soporte informático, el libro subsiste; está ahí, con la tinta que llena sus páginas, con el cuidado que pone el editor, con el cariño que ponen los verdaderos libreros. Como decía estos días uno de nosotros, nos gusta tocar los libros, pasar sus páginas, echar una rápida ojeada, ver la portada y contraportada…


En muchas ocasiones nos sentimos identificados con lo que el autor nos ha querido transmitir; en otras, vivimos esa historia como si fuera nuestra. Nos identificamos con el personaje, con sus sentimientos y sensaciones y la hacemos tan nuestra que por momentos somos capaces de abstraernos de nuestra cotidiana realidad…


Estoy seguro que muchos de vosotros habréis sentido el placer de regalar un libro, si no lo habéis hecho tenéis ahora esa maravillosa oportunidad.

Una respuesta

  1. La feria del libro, qué decir. Para muchos es un espacio donde perder algunas clases y comprar a menor precio los libros que obligatoriamente les han impuesto para intentar culturizar esas mentes vacías. Para otros, es un lugar para fetichistas de libros. Un lugar donde poder mirar y escoger obras que al abrirlas nos transporten, ayudadas por el olor de sus hojas, al mundo intrínseco que recogen sus páginas, páginas que vamos desnudando poco a poco con la perversión de llegar hasta sus entrañas.

    Y qué decir del espacio que ocupan en la muestra. Por un lado los nacionales, esos volúmenes escritos por autores españoles, ocupando todo el lugar central de la sala. Por otro lado la literatura extranjera, esa literatura que por no tener “papeles” está en una mesa más pequeña, en un lateral, enseñando sus bellas portadas para, como prostitutas, intentar engatusar a alguien que se los lleve. Por último, esos pobres de los que no sabemos su categoría. Todos juntos, apiñados en una mesita en el rincón más escondido de la sala.

    La feria del libro, qué decir. ¡Me encanta!

    José Manuel

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